
¿PENSABAIS QUE ME IBA A MARCHAR SIN EL PLATO FUERTE?JAJAJA...NO ME CONOCEIS.COMO EN LA CASA DE MI HERMANO PUBLICO MIS RELATOS DE TERROR (POR LA CARA)NO ME DA UN DURO EL MUY AVARO,HE QUERIDO DELEITAROS CON UNO DE MIS RELATOS ...NO ES DE LOS MAS FUERTES.ESPERO QUE OS GUSTE Y NOS VEMOS EN SEPTIEMBRE......CUIDADO CON LOS DESCONOCIDOS.
Lucía era una joven que ejercía prácticas en un gran hospital. Le apasionaba lo que hacía y quería ser cirujano, su vocación desde niña. Aquella noche al salir de trabajar, se dirigió, como siempre hacia casa.
Era una noche lluviosa y fría y no había traído su coche, puesto que a la mañana el sol lucía radiante.
-¡Me empaparé!-pensó y comenzó a caminar deprisa ya que su casa estaba a veinte minutos andando.
A tan solo diez minutos de su casa, vio que un coche iba a su encuentro. En él tres jóvenes le invitaron a subir. A pesar de sus negativas, los jóvenes insistieron y Lucía, pensando lo que ocurriría, aceleró el paso.
En unos segundos, una mano le cogió del brazo y la metió en el coche.
-¿No quieres divertirte nena?-dijo el conductor y, supuestamente, cabecilla del grupo.
Se dispuso a decir algo, cuando las palabras se quedaron en su boca tras el brutal puñetazo que recibió en la mejilla.
Después de este primero, le llovieron infinidad de golpes hasta dejarla con la cara ensangrentada y echa un ovillo.
Cerca de un solar abandonado, la violaron repetidas veces, mientras quemaban su cuerpo con cigarrillos.
-¡Tenemos que liquidarla,Dany.-dijo uno de los compinches. Nos podrá delatar.
-¡Deja que me divierta con ella un rato más!-replicó el
Tras una larga hora de abusos, felaciones y golpes, sintió una punzada de dolor en el costado derecho.Cerrró sus hinchados ojos y se abandonó al dolor, mientras escuchó los pasos de los jóvenes alejarse y el ruido del motor al arrancar el coche.
Se giró como pudo, para memorizar la matrícula y tiró del destornillador que tenía alojado en el costado. Tras esto, perdió el sentido. Transcurrida una semana salió del coma, recobró la conciencia y hubo de pasar dos meses ingresada, hasta su total recuperación. Cuando la policía intentó hablar con ella, dijo no reconocerlos por ser de noche y por los golpes recibidos.,
Cuando se incorporó a su trabajo, habló con un amigo estudiante de periodismo para que le ayudase a encontrarlos. Tras las primeras negativas de éste, Lucía insistió tanto, que su amigo decidió ayudarla y en una semana tenía las direcciones de los tres tipos.
Con toda la sangre fría del mundo, una semana después, estaba en un oscuro callejón esperando a que saliese uno de los compinches. Tras una larga hora de espera, éste salió y Lucía se dirigió hacia él con total naturalidad para pedirle fuego. En el momento que éste tomó el mechero, ella le abrió la garganta con un afilado bisturí y una vez estuvo en el suelo desangrándose, abrió su cremallera y tras sacarle los genitales, los rebanó de un tajo.
Con sus conocimientos de medicina, sabía que no duraría más de dos minutos vivo y en esa zona no transitaba nadie. A la semana siguiente, repitió el mismo ritual con el segundo no sin antes preguntarle qué lugares frecuentaba el cabecilla.
Dejó transcurrir dos semanas y una vez tuvo todo listo, se vistió con un ceñido vestido negro y salió de su casa rumbo a su encuentro.
Llegó al local pasada la medianoche y tras bajar las escaleras, se paralizó al verle en la barra. Contuvo el vómito al recordarlo y bajó las escaleras para dirigirse hacia él.
Se sentó a su izquierda y le pidió fuego. Este al verla ten hermosa, comenzó a entablar conversación y Lucía le siguió el juego. Tras dejarse besar varias veces aún a riesgo de vomitar, salieron de allí rumbo a casa de Lucía.
Dany estaba babeando por echársele encima, pero Lucía le calmó diciendo que antes tomarían una copa y algo de picar. Sirvió a éste unos apetitosos canapés hechos con los genitales de sus amigos y vertió en la copa de vino unas pastillas para sedarle.
_ ¡Están deliciosos!-dijo.
-¿No comes cielo?-preguntó.
Lucía inesperadamente, contestó que era vegetariana y no comía carne.
Tras varios minutos, el sedante comenzó a surtir efecto y él se sumió en un profundo sueño. Como tenía todo dispuesto, le inyectó una anestesia para dormir a un caballo.
Con una minuciosidad increíble, le cortó los genitales, que después quemaría, cegó sus pupilas con láser y le amputó la lengua.
A los pocos minutos su amigo llamaba a la puerta.
-¿Ya has terminado?-preguntó.
¡Sí ya está listo! De esto ni una palabra a nadie, esta es mi venganza personal-contestó.
Agarraron el cuerpo del tipo y lo metieron en el maletero del coche y tras encontrar, donde meses atrás fue violada, el solar, tiraron el cuerpo de Dany.Cuando despertase no podría hablar ni ver, así se aseguraba el no ser detenida.
Encendió el motor del coche y, ambos, emprendieron el camino hacia la ciudad mientras amanecía un hermoso día.























