Sabía que esta imagen os iba a atraer....Como me estoy cansando de tantos conflictos mundiales y masacres,me apetecía hacer algo distinto.Mi querida LALA que tiene un magnífico blog(las comisiones bajo cuerda)http://jugandoavivir.blogspot.com.,me ha cedido una entrada antigua para poder publicar este pequeño relato.En una de sus entradas daba pié a que terminásemos su historia con un final inventado y se me ocurrió escribirle mi respuesta.A continuación transcribo su entrada y después va el fin que me inventé ,espero que os guste... Érase una vez que no fueEntramos en el bar "El Kalamar". Sé que te apetecía presentarme a tus amigos. Los localizaste enseguida y tu cara se adornó con esa sonrisilla del que no puede contener la alegría. Sonrisilla de gilipollas, que dice mi madre.
Tus amigos pusieron otra cara. Cara de asombro. No esperaban verte aparecer con una acompañante. Nunca les hablaste de mi.
Hiciste las presentaciones pertinentes sin que sus caras de asombro mutaran. Fueron muy simpáticos conmigo y la verdad, no tuve que soportar un aluvión de preguntas. Durante todo el tiempo que estuvimos allí, ellos te dirigieron miradas interrogantes y se mordieron la lengua, claro, yo estaba presente. Tú correspondías a sus miradas interrogantes con la sonrisilla, que no se te borraba de la cara, y con un toque de niño pillín. La escena me pareció muy graciosa.
Nos invitaron a cenar con ellos pero dijiste que ya habíamos cenado y que sólo habíamos pasado a saludar. Un "ohhh" que significaba quedarse con las ganas de averiguar más, acabó con la visita amistosa. Fue entonces cuando J te dijo que te llamaría "mañana", cosa extraña, pues no te había llamado en todo un mes. Puede que te lluevan las llamadas "mañana".
Nos dirigimos hacia la plaza, pero con unas caricias de tu mano en la mía, supe que girábamos en la siguiente esquina, camino del hotel.
Ahora, además de la sonrisilla, tus ojos tenían una luz especial...
P.D. Me encanta inventar los comienzos de las historias, pero no me gusta acabarlas. Todos los inicios son emocionantes, verdad? Y el resto...Acaso no es bonito continuar las historias por uno mismo? Cada cual a su manera. :D
Así que ahí os dejo los puntos suspensivos. Nadie acabó nunca una historia para mí. Ni siquiera la comenzó .
Mi querida LALA,espero que te guste mi final...es para tí.Al llegar al hotel, le dió dos collejas y gritó:
-¡¡Serás imbécil!!¿Por qué les dijiste que habíamos cenado?-contestó.
-¿Tanto te avergüenzas de mí, qué ni tus amigos me conocen?-dijo enojada.
¡¡Lo siento!-dijo él.
-¿Qué lo sientes?¡¡ Eres un cabeza hueca!!
-¡Vete ahora mismo por dónde has venido y no quiero saber más de ti!-replicó.
Llamó a recepción para que subieran unos bocadillos y una botella de vino.
A los cinco minutos llamaron a la puerta y al abrir su cara de asombro hizo sonreír al camarero.
Era él (su novio) vestido impecablemente y realmente guapo. Cerró la puerta suavemente y la llevó a la cama, donde abrieron la botella y bebieron entre beso y beso.
Mientras bebían vino, le dijo que arrepentido por su falta de confianza hacia ella, le robó la ropa al camarero haciendo el salto del tigre sobre su espalda y tras perder el conocimiento ,el camarero claro,le quitó la ropa y,escondiéndole en el cuarto de la ropa sucia, subió a su habitación, para intentar reconquistarla. Pero lo que no sabe es que ella, la muy picarona, había quedado con Juan (J) y al entrar éste se liaron a puñetazo limpio.
Tuvo que venir, seguridad. A ella le dió un ataque de ansiedad, llamaron al 112, las camareras también entraron para enterarse de lo ocurrido y ver que podían sacar en claro, ya que una de ellas, era una iniciada en las novelas de amor y deseaba tomar nota.
Pero ahí no queda la cosa. El conductor de la ambulancia era el ex de ella y al verla en ese estado la emprendió con los dos (él y Juan) atizándoles con el extintor....¡¡Estaba preso de un ataque de ira!!
Uno de sus compañeros fue a inyectarle una dosis de tranquilizantes, con tal mala fortuna que resbaló con la alfombra que estaba enrollada en el suelo, porque las camareras al ver como se ponían las cosas la quitaron de en medio para no tenerla que limpiar. En ello estaba el compañero cuando, como dije, resbaló y le clavó la inyección a uno de los agentes de seguridad que cayó fulminado al suelo.
Al desplomarse, la pistola que llevaba encima y con el seguro quitado(a quién se le ocurre) dejó salir un rápido balazo, dando justo en la hermosa lámpara de araña, que se desplomó sobre los allí presentes.
La fortuna no les sonreía ya que la bala, al hacer caer la lámpara se llevó con ella una tubería de gas.
Y dicho esto vinieron quinientas ambulancias y doscientos coches de policía, porque se había armado tal jolgorio que los clientes del hotel se congregaron a las puertas de la habitación. Veinte euros en primera fila, a partir de la tercera a diez. Ese fue el precio que cobraba el gerente del hotel ya que aceptaba sobornos por haber sido gánster en sus tiempos de juventud.
Lástima que al desplomarse la lámpara con medio techo sobre los presentes los billetes salieran volando y la gente iba en masa al hotel pensando que regalaban billetes. Uno de los clientes, encendió un pitillo y el edificio voló por los aires (y eso que pensó “este es mi último pitillo, mañana dejo de fumar”)
Ese fue el fin del hotel, no de la historia ya que si Lala quiere que sigamos jugando continuaré.....
Al final el hotel se destruyó presa de las llamas.
El gerente del hotel, antiguo mafioso venido a menos, se largó con la pasta viendo lo que sucedía. Pero, heme aquí que, antes de salir volando por los aires tú y tus amantes, fui tras él.
A la carrera me subí al tren que tomó destino Mónaco.
Tales son mis dotes de seducción y enamoramiento que con una mirada penetrante y lasciva se quedó anonadado, y eso que tenía los pelos revueltos de tanta carrera.
Aproveché el lapsus de embobamiento para atizarle con mi bastón tuneado y bajarme en París.
Y aquí me hallo entre algodones, con una pasta en el banco y un macizo a mi lado.
Lástima que tuvieras que morir.
Espero que te haya gustado la continuación de tu historia inacabada.
Por cierto, si preguntan por mí la mafia rusa o el FBI, jamás me habéis visto.
Este final es todo tuyo LALA.